Con más de dos décadas detrás de los platos, Colin Peters es una de esas figuras que entienden la pista como un lugar sin fronteras. Nacido en Londres y profundamente ligado a Ibiza, donde ha sido residente durante más de 28 años, su nombre está asociado a algunas de las noches más icónicas de la isla.
Su estilo es tan imprevisible como elegante: rock ’n’ roll, indie, disco, synthpop y joyas del dance de los 80 conviven en sesiones que siempre cuentan una historia distinta.

