Cuando el rock empieza a sudar en la pista, aparecen Barbara Rave. El dúo madrileño aterriza en el Cranc Ibiza Festival para abrir una grieta entre el electroclash, el techno y la electricidad sucia del rock, y bailar encima sin pedir permiso.
Su propuesta nace del choque: guitarras de la escena garaje por un lado, electrónica de club por el otro. En medio, un universo de mash-ups irreverentes, post-punk, electro oscuro y techno que empuja sin descanso. Sus sesiones no se escuchan, se viven como montajes en directo donde todo puede cambiar en cualquier segundo.
El resultado es claro: tensión, actitud y pista encendida. Barbara Rave no viene a suavizar nada. Viene a hacer que el club se comporte como una banda de rock a punto de explotar.

