- Viernes 18 septiembre
- Es Claustre
Si el post-punk tiene una nueva generación de agitadores, shame están en primera fila. Los británicos llegan al Cranc Festival con una reputación construida a base de directos incendiarios, canciones afiladas y una energía capaz de convertir cualquier escenario en una olla a presión.
Lo suyo son guitarras nerviosas, ritmos que avanzan sin frenos y una actitud que oscila entre el caos controlado y la explosión inminente.
Sobre el escenario no hay artificios ni zonas de confort: hay sudor, tensión y una banda tocando como si cada concierto fuera el último. Y eso, precisamente, es lo que los hace tan adictivos.

